Jueves 26 Abril 2018

Ayer, tercer domingo del tiempo de Pascua, en el Templo del Convento de Santa Teresa, se celebró la Santa Eucaristía junto a todos los Obispos de Bolivia, reunidos en la CIV Asamblea.

Fueron importantes motivos para reunirse en torno a la Mesa del Señor, el V Congreso Americano Misionero, la próxima canonización de Nazaria Ignacia, para que prontamente se pueda beatificar a Virginia Blanco y la Consagración a los Sagrados Corazones.

Todos estos puntos fueron expuestos durante la homilía por Mons. Ricardo Centellas, presidente de la Conferencia Episcopal. Fueron varios puntos que el Obispo de Potosí remarcó: lo valioso de vivir este Congreso Misionero para marcar y fortalecer la condición de todo discípulo misionero. Con ello destacó la incansable labor al servicio del evangelio en los hermanos de tantos obispos, sacerdotes, religiosos y laicos remarcando la vida de Nazaria Ignacia y Virginia Blanco. Invitó para que con esta actitud de cristianos, que se consagran a los Sagrados Corazones: “no hagamos una Patria marcada por la confrontación, la descalificación y la absurda manipulación”.

Video y Texto de la Homilía de Mons. Ricardo Centellas

TESTIGOS DEL RESUCITADO
Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos. En su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados. Jesús vive, es la proclamación pascual, no se trata de un fantasma. En este tiempo, pidamos la gracia de profundizar la experiencia de ser acompañados, transformados por Jesucristo en cada momento de nuestra vida.

Caminar con Jesús vivo, asumir su estilo de vida, ser sostenidos por su Espíritu es el desafío para cada uno de nosotros. Que el Señor Resucitado nos permita arrepentirnos, recibir su perdón, comenzar una vida nueva, en definitiva convertirnos para ser testigos de la vida de Jesús. Mostrar una vida humilde, fraterna, transparente, llena de compasión para con los pobres. Alejarnos del resentimiento y orgullo que mata el Espíritu cristiano.

Durante este tiempo hemos orado para que la Iglesia en Bolivia viva la dulce y confortadora alegría de Evangelizar, acompañados por este lema: América en Misión; el Evangelio es alegría. Hemos renovado nuestro compromiso de ser enviados a la misión. Redescubrir nuestra vocación de ser evangelizadores viviendo nuestra condición de discípulos misioneros. Una Iglesia misionera que impulsada por el Espíritu Santo no tiene miedo de anunciar y presentar a la persona de Jesús en este mundo en todos los ambientes, especial mente alii donde hay signos de la ausencia de Dios, signos de deshumanización y muerte.

Prácticamente, estamos en vísperas del V CAM, el Congreso Americano Misionero a celebrarse del 10 al 14 julio en la ciudad de Santa Cruz con la participación de muchos representantes de Bolivia y miles de hermanos que nos visitaran de toda América. Este acontecimiento único y significativo es una oportunidad para: compartir experiencias misioneras en todo el continente; reflexionar diversos temas que son desafíos pastorales; encontrar orientaciones comunes que dinamicen nuestro servicio de evangelización; y relanzar la misión para que nadie cierre su corazón, y todos trabajemos por los demás. Trabajar sólo para si es signo de inmadurez y cerrazón al Espíritu del Evangelio.

También, es ocasión para agradecer a Dios tantos testimonios misioneros que tenemos hoy, muchos Obispos, sacerdotes, comunidades religiosas y laicos que han entregado toda su vida al servicio de la causa de Reino en los distintos sectores de Bolivia y de Latinoamérica. Estas vidas nos alientan y motivan para seguir adelante con la misión.

Por otra parte, el Congreso Misionero es signo de comunión eclesial y nos compromete a continuar trabajando en comunión misionera, hay distintas formas de hacer misión, pero el Espíritu es el mismo, por lo tanto, somos una sola Iglesia con distintos carismas y distintas experiencias de fe.

Vivamos con gozo espiritual la próxima canonización de la Beata Nazaria Ignacia. Hemos sido bendecidos, y hemos ganado un modelo de vida y una intercesora en toda nuestra acción misionera. Su espiritualidad marcada per la vida de Jesús, le hace decir: "No nos asusta el fracaso, ni nos entusiasme el éxito, sólo cumplir la voluntad de Dios, nos sostiene". Su vida es un claro testimonio de vivir la misericordia de Dios, ser sensibles y solidarios con los excluidos y olvidados por la sociedad. Con humildad y valentía se acercó a todos para trabajar por la unidad y la comunión de la Iglesia. Es una mujer de Iglesia; o la Iglesia hecha rostro de mujer.

Como estamos celebrando esta Eucaristía, aquí en Cochabamba, recemos para que el proceso de Beatificación de la Venerable Virginia Blanco vaya adelante y con seguridad en un tiempo no tan largo celebraremos también su reconocimiento como vida ejemplar, ya que por Amor a Jesucristo dedicó su vida entera a la educación en la fe y al servicio de los pobres.

Escuchando la inquietud de varios sectores de la vida laical, hoy queremos Consagrar la Vida de toda Bolivia a los Sagrados Corazones de Jesús y María. Consagrar Bolivia a Cristo y María nos compromete a todos los creyentes a cuidar Bolivia para que en ella reine el respeto a todas las personas sin discriminación, logremos la anhelada justicia social y el progreso sostenible, especial mente de los más vulnerables. Consagramos Bolivia para que logre ser esto que dice nuestro Himno nacional: "La Patria feliz donde el hombre goza de la dicha y la paz" y no hagamos una Patria marcada por la confrontación, la descalificación y la absurda manipulación. Así sea.

Carta Pastoral 2017

pcp

Video destacado

Radio Arquidiocesana San Sebastián

 

El Santo Padre