«El fundamento de la alegría es sentir el amor de Dios y responder a ese amor» Mons. Oscar

Domingo de la alegría, III de adviento, las sagradas escrituras nos invitaban a sentirnos gozosos por el amor del Señor, responder a ese amor y compartirlo con los demás. Nos muestran también el ejemplo de Juan Bautista, de ser instrumentos, para hacer presente al Señor en medio del mundo; así lo expresó nuestro Arzobispo en su homilía dominical.

Monseñor resalto la característica de este tercer domingo de adviento, de la ALEGRÍA, en el tercer cirio encendido que se diferencia en color: “en el camino de preparación estando ya un poquito más de la mitad de este camino, algo que debería caracterizar este domingo y al cristiano, a la Iglesia es la alegría”.

En sintonía a ellos recordó el mensaje de Pablo a los Tesalonicenses que nos decía: “Estén siempre alegres”. También reflejó el mensaje central de la primera lectura, del profeta Isaías en el anuncio de la buena noticia, nos hace el llamado a “retornar a la confianza de Dios, a entrar en alegría y en gozo, no solamente porque el retorno del exilio es una realidad, sino porque Dios ha puesto sus ojos, tiene predilección en nosotros”.

El afirmar esta alegría a la que estamos llamados: “es porque el Señor restaura, es porque el Señor llega, es porque el Señor viene en salvación”. Nuestro arzobispo mencionando el mensaje de Isaías, el anunciar la Buena Noticia a los pobres, a los desamparados sostiene: “es a esto que me ha llamado Dios y esto es lo que anuncio”.

Haciendo referencia a la respuesta del salmo recuerda las palabras y actuar de la Virgen María, “Mi alma se regocija en Dios mi salvador”, recalcó el mensaje del anterior domingo “déjense amar por Dios, dejen que el Señor los mime, dejen que el Señor haga su anuncio y a nosotros nos queda la disponibilidad de dejar que este amor penetren”.

Nuestro Pastor enfatizó en la figura de María, por estar en una situación muy concreta de espera. “Ella está en cita y su esperanza en Dios es porque espera el nacimiento del Salvador. Mi alma se alegra en Dios mi salvador, mi espíritu se alegra en Dios mi salvador que ha mirado la humillación de su la esclava”.

Es por esto que la invitación se encuentra en qué abramos nuestro corazón a dejarnos amar por Él. Mons. Oscar manifestó que, “el fundamento de la alegría y del gozo en el ser humano está en saberse amado y que tiene la capacidad de responder a este amor”.

Asimismo, nos exhorta: “a lo que no estamos llamados a llegar es a ser pesimistas o eternos inconformistas que lamentablemente eso vemos por todo lado. El cristiano, el creyente, el discípulo misionero, el profeta, el testigo, el anunciador, dejándose amar por Dios debe ser testigo del gozo y la alegría, porque pese a sus limitaciones se sabe amado por Dios”.

Mencionando el Evangelio hizo presente el otro fundamento del gozo y de la alegría del cristiano.  “Juan Bautista es el profeta, Jesús mismo es aquel que dice de no hay mayor hombre nacido en este mundo que Juan el Bautista. No hay mayor atención a alguien que ya estando en el vientre de su madre saludé al Salvador y salte de gozos. Diríamos que es el hombre más grande de todos”.

Haciendo presente esto expresó la importancia del sabernos bien ubicados en este mundo, saber quiénes somos realmente, al igual que Juan cuando respondía “Yo no soy el Mesías, Yo no soy el Salvador no se fijen en mí soy simple y sencillamente el instrumento porque hay uno que viene y es más que Yo”.

“No hay nada mejor que perdonarse, no hay nada mejor que reconciliarse, no hay nada mejor que estar en paz con los demás y sí nos ubicamos bien en este mundo, y sabemos quiénes somos tendremos esta serenidad. ¡No somos más que los demás, aunque tampoco somos menos que los demás!”.

A manera de conclusión, Nuestro pastor expresaba: “Que el Señor pues nos conceda aquello que María ya nos ha hecho pregustar, lo que Juan Bautista nos da y que entremos nosotros tanto como el profeta, como el apóstol en esta actitud y esta invitación, y esto que deberíamos vivir hoy ¡Estén siempre alegres en Dios Nuestro Salvador!”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: