“El Señor les bendiga y que su servicio sea este testimonio a nuestro pueblo, que tanto lo necesita” Mons. Oscar a los graduados del C.E.T.A.P.

Monseñor Oscar Aparicio, Arzobispo de Cochabamba, en su alocución con motivo de la graduación de agentes de pastoral del Centro de Estudios Teológicos Arquidiocesano de Pastoral, agradeció el compromiso de los graduados; y los animó a ser testimonio para el Pueblo de Dios, que tanto lo necesita.

Así mismo, remarcando el proceso formativo que tuvieron los agentes, destacó la presencia mayoritariamente femenina que es el reflejo de una Iglesia para todos. Manifestó la importancia de la pertenencia parroquial signo de ser Comunidad Eclesial que camina y crece.

Palabras del Sr. Arzobispo

Muchísimas gracias por darme la oportunidad de dirigirme a ustedes y sobre todo a ustedes, que han hecho todo un camino de preparación, de formación. La verdad es que creo que todos tenemos una cierta emoción, cuando entran los formandos, aquí los graduados. El corazón se revuelve, porque hay un itinerario de fe, hay un camino de fe. Hay algo que ha movido a poder ponerse en el camino de la preparación y de la formación y que es de verdad muy, muy importante, creo que es lo primero que vale la pena destacar.

Es una formación de tipo teológico, sacramental y litúrgico. Por tanto, creo que en ustedes, hermanos y hermanas, se va de alguna manera siendo muy significativo el camino de la comunidad eclesial aquí en Cochabamba. Por eso emociona, por eso llena de gozo este hecho que estamos hoy día celebrando y del cual somos testigos.

Y es justamente un aspecto que no hay que perder nunca de mente, y es que cuando se iban nombrando a estos hermanos nuestros para que pasen acá, se mencionaba también la parroquia o la comunidad eclesial. Todos, absolutamente todos, son pertenecientes a una comunidad eclesial, pertenecen a una comunidad de fe. Y esto hermanos es fundamental porque hay un sentido grande de pertenencia, de familia, de camino de Iglesia que estamos haciendo junto a otros hermanos y hermanas.

Ciertamente que el título o el ministerio es concreto es a cada uno en persona. Así como Dios llama a cada uno en persona, sin embargo, es en un ámbito también del pueblo de Dios y de la Iglesia. Por eso me alegra enormemente también haber escuchado no sólo el nombre del que se va a graduar o el que ha recibido el ministerio, sino la parroquia, la familia parroquial o la comunidad eclesial a la que pertenece.

Me imagino que ustedes son los primeros beneficiados de saber que son parte de esta comunidad, que son rostros, nombres, apellidos, historias concretas. Que es parte de nuestra gran familia de la Arquidiócesis de Cochabamba.

Por otro lado, hay un detalle muy particular. La mayoría son mujeres. Casi que, mitad son varones, si yo no he contado mal, son 20 mujeres y 10 varones algo así. Es la muestra de verdad de esta gran fuerza de la mujer que camina en la Iglesia. Y creo que esto contradice justamente aquellos tantos, tantas menciones de decir: la Iglesia es demasiado machista, la Iglesia sólo forma a sacerdotes, sólo forma o da ministerios a quienes tienen el título de varón. En este caso, tanto como ministerios de la Palabra, ministerios de la Eucaristía o de la Sagrada Comunión y la formación teológica sistemática, también es algo concreto, también del rostro femenino eclesial. Por tanto, creo que esto emociona mucho más todavía.

¡Felicidades! Felicidades, hermanos, hermanas. Que Dios les bendiga. Que sigan haciendo este aporte en esta comunidad y desde aquí, desde su parroquia, desde lo que se les da el encargo de servicio. Sigan siendo anunciadores del Evangelio, la alegría del Evangelio.

Y creo que ayer la Palabra de Dios en la en el tercer domingo de Adviento, el “Gaudete”, es decir, estén de verdad exultantes, felices, ustedes sean gozosos, alegres. Pero al final había la Palabra de Dios que ponía Juan Bautista y que decía después de todas las obras que él ha dicho, inclusive de ser el precursor, dice una cosa y así seguía anunciando la Buena Noticia. Ustedes son anunciadores de esta buena noticia. Que el Señor les bendiga y que su servicio sea también de este testimonio a nuestro pueblo, que tanto lo necesita. Muchísimas gracias y felicidades.

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