vie. Oct 18th, 2019

«Escucha a Dios y a los Hermanos» Reflexión de Mons. Oscar, en oración de apertura

Fotografía// P. Ariel Beramendi

Hoy, 09 de octubre, al inicio de la Sesión del Sínodo para la Amazonia, se realizó la acostumbrada oración de apertura, en la que nuestro Pastor, Mons. Oscar Aparicio brindó la prédica a toda la Asamblea Sinodal.

A continuación presentamos el contenido completo de esta reflexión que destaca el sentir y vivir en misericordia, siendo que somos Hijos de Dios y con ello hermanos los unos con los otros, teniendo una escucha especial a nuestros hermanos de la Amazonia.

Reflexión 9.10.19
Mons. Oscar Aparicio C.
Arzobispo de Cochabamba – Bolivia

Todos los textos bíblicos de hoy tienen una clara referencia a la gran misericordia de Dios, quien ama entrañablemente a sus hijos y a toda su creación.

En el diálogo con Jonás dice: “…y Yo, ¿no me voy a conmover por Nínive, la gran ciudad, donde habitan más de ciento veinte mil seres humanos que no saben distinguir el bien del mal, y donde hay además una gran cantidad de animales?”  (Jonas 4,1-11).

Con razón dice el salmista: ¡Tú eres rico en misericordia, Señor!

De hecho, el mismo texto que hemos escuchado hoy, cuando el apóstol Pablo escribe a su comunidad de los Corintios, expresa en qué consiste el amor. O, mejor todavía, cuando habla a los Colosenses y les dice: “Por encima de todo, procuren el amor, que es el ceñidor de la unidad consumada. Que la paz de Cristo actúe de árbitro en su corazón; a ella han sido convocados, en un solo cuerpo”. (Hora Nona)

Nada más adecuado a lo que estamos viviendo en estos días a propósito del Sínodo en espíritu de comunión. Estamos haciendo camino junto. Hemos sido convocados no solo para reflexionar, proponer y contribuir; si no también para ser signo visible de paz y comunión en un solo cuerpo. Por eso resulta hermosa la oración de conclusión de esta Hora Media: “Padre…. Ayúdanos a ser en medio de nuestros hermanos fermento de unidad y de paz”.

Por último, al igual que los discípulos también nosotros hoy podemos decirle al Señor: “Enséñanos a orar”. (Lc 11,1-4). Con la confianza que Él lo hará, de modo muy particular en este acontecimiento eclesial, infundiendo en nuestros corazones el espíritu de amor y capacidad de escucha. Ya que como sabemos, oración es sobre todo escucha. Escucha a Dios y lo que nos quiere decir, lo que Él propone y no nuestros pensamientos. Escucha a nuestros hermanos, pero también, sobre todo aquellos que con amor velan y custodian nuestra casa común llamada Amazonía. En síntesis, pedimos a nuestro Maestro y Señor que nos enseñe a escuchar, es decir que seamos de escuchar al Espíritu Santo y a los pueblos y comunidades amazónicas.

Creo que, cuando Jesús enseña a sus discípulos el qué decir en la oración, a nosotros también anuncia el hecho de reconocer a Dios como nuestro Padre, o sea, que no estamos huérfanos y en nuestro caminar contamos con nuestros hermanos. Que se acreciente en nosotros la afiliación hacia nuestro Padre Dios y la filiación fraterna hacia nuestros hermanos.

Que San Luís Beltrán, presbítero, patrono de Colombia interceda por nosotros e ilumine nuestra tarea.
Así sea.

 

 

Subscribe To Our Newsletter

[mc4wp_form id="69"]
A %d blogueros les gusta esto: