Formación: Preguntas y respuestas sobre las prácticas cuaresmales

Al vivir el tiempo cuaresmal, surgen algunas interrogantes para llevar, según lo manda la Santa Iglesia, este camino hacia la pascua del Señor. Aquí algunas preguntas comunes en este tiempo.

P. ¿Por qué decimos que son cuarenta días de Cuaresma? Al contar todos los días desde el Miércoles de Ceniza hasta el Sábado Santo son 46.

R. Sería más exacto decir que hay «cuarenta días de ayuno en Cuaresma». Históricamente, la Cuaresma ha variado de una semana a tres semanas hasta la presente configuración de 46 días. Sin embargo, la práctica de los cuarenta días de ayuno en Cuaresma ha permanecido más estable. Los Domingos de Cuaresma son ciertamente parte del Tiempo de Cuaresma, pero no son prescritos como días de ayuno y abstinencia.

P. ¿Significa eso que cuando nos privamos de algo durante Cuaresma, como por ejemplo de dulces, podemos comerlo los domingos?

R. Aparte de lo prescrito para los días de ayuno y abstinencia el Miércoles de Ceniza y Viernes Santo, así como los días de abstinencia todos los Viernes de Cuaresma, tradicionalmente, los Católicos han elegido prácticas penitenciales adicionales para todo el tiempo de Cuaresma. Estas prácticas son disciplinarias en naturaleza y a menudo más eficaces si son realizadas en forma continua, es decir, realizándolas también los domingos. Dicho esto, estas prácticas no son reguladas por la Iglesia, sino la conciencia de cada individuo.

P. Tengo entendido que todos los viernes de Cuaresma son días de abstinencia de carne, pero no estoy seguro de lo que se clasifica como carne. ¿Esto incluye carne de pollo y productos lácteos?

R. Las leyes de abstinencia incluyen la carne procedente de animales tales como pollo, vaca, cordero o puerco—todos los que viven en la tierra. Las aves también son consideradas carne. La abstinencia no incluye jugo de carne ni alimentos líquidos hechos de carne. Así que los alimentos tales como caldo o consomé de pollo, sopa cocida o con sabor a carne, salsa o salsa de carne, especias o condimentos preparados con grasa animal, no están técnicamente prohibidas. Sin embargo, tradicionalmente los teólogos han enseñado que deberíamos abstenernos de todos los productos derivados de animales (excepto alimentos como gelatina, mantequilla, queso y huevos, los cuales no tienen sabor a carne). Los peces pertenecen a una categoría diferente de animales. Es permitido comer las diferentes especies de peces de agua salada y agua dulce, anfibios, reptiles, (animales de sangre fría) y mariscos.

P. He notado que restaurantes y tiendas de abarrotes anuncian ventas especiales de diferentes tipos de pescados y mariscos costosos durante los viernes de Cuaresma. Algunos de mis amigos Católicos aprovechan estas ofertas, pero yo no me siento bien comiendo langosta los viernes de Cuaresma.

R. Aun cuando los peces, langostas y otros mariscos no se consideran carne y pueden ser consumidos durante los días de abstinencia, un espléndido buffet en tu lugar favorito de mariscos pierde la perspectiva de la abstinencia. Abstenerse de carne y otros placeres durante la Cuaresma es una práctica penitencial. Durante los viernes de Cuaresma, recordamos el sacrificio de Cristo el Viernes Santo y nos unimos a su sacrificio a través de la abstinencia y la oración.

P. Tengo entendido que los Católicos entre las edades de 18 a 59 años deben ayunar el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, pero ¿Cuáles son exactamente las reglas para este ayuno? 

A. Durante estos días el ayuno significa que podemos consumir solamente una comida completa sin carne. De ser necesario pueden tomarse algunos alimentos a la hora de las otras comidas que se hacen regularmente, pero combinando todos los alimentos juntos deben ser menos de una comida completa. Los líquidos son permitidos a cualquier hora, pero no debe consumirse ningún alimento sólido entre comidas.

P. ¿Aparte de la edad, hay otras excepciones a la obligación de ayuno del Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo? 

A. Aparte de los límites de edad, están exentos de ayuno y abstinencia individuos físicamente o mentalmente enfermos incluyendo los que sufren de enfermedades crónicas como diabetes. También se excluyen a mujeres embarazadas o amamantando. En todos los casos debe prevalecer el sentido común y las personas enfermas no deben poner en riesgo su salud debido al ayuno.

Material elaborado por la Diócesis de Dallas

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