dom. Jul 21st, 2019

Inauguración de la CVI Asamblea de los Obispos, un llamado a analizar nuestra realidad

Este jueves 2 de mayo se realizó la inauguración de la CVI Asamblea de los Obispos de Bolivia, donde Mons., Ricardo Centellas, presidente de la Conferencia Episcopal, brindó el discurso inaugural.

En su alocución destacó 4 temas relevantes, que además serán tomados en la Asamblea: El tiempo pascual, con Cristo Resucitado que nos trae vida nueva; Misión con los jóvenes, en sintonía con la Iglesia Universal que ha puesto una mirada especial en la juventud y su papel actual junto a su fe; La Ecología Integral, haciendo un llamado la cuidado real de la creación, siguiendo además el próximo sínodo sobre la Amazonia; y Elecciones una oportunidad, donde se remarcó la necesidad de establecer una democracia verdadera, donde se pueda escuchar verdaderamente la voz del pueblo.

VIDEO Y TEXTO

DISCURSO DE INAUGURACIÓN DE LA CVI ASAMBLEA DE OBISPOS DE BOLIVIA.

Mayo 2019.

Bienvenidos hermanos Obispos a esta CVI  asamblea para experimentar la sinodalidad y comunión, y renovar nuestra vocación de servicio misionero, profético en el Pueblo boliviano.

Saludo fraternalmente al Cardenal Toribio Porco Ticona y a Monseñor Angelo Accattino, Nuncio Apostólico en Bolivia.

Agradezco el servicio pastoral de Mons. Carlos Bürgler, Vicario Apostólico Emérito de Reyes y felicito a Mons. Waldo Barrionuevo, nombrado Administrador Apostólico.

Doy la bienvenida y felicito a Mons. Carlos Curiel y Mons. Juan Gómez, nuevos obispos auxiliares de Cochabamba y a los Obispos electos, Mons. Jesús Galeote, Obispo Vicario electo de Camiri y Mons. Pascual Limachi, Obispo auxiliar electo de El Alto. Agradezco al Papa Francisco por promover este cambio generacional  y que contribuye a aumentar el número de Obispos nacidos en Bolivia.

Hago memoria de la partida a la casa del Padre de Mons. Gonzalo del Castillo, que fue un testimonio de comunión y disponibilidad en la Iglesia que peregrina en Bolivia.

Saludo también a los representantes de los distintos sectores de la Iglesia, y a los colaboradores de la Conferencia Episcopal, a los medios de comunicación y a todo el Pueblo de Dios.

Jesús ha resucitado.

En estos días, hemos celebrado la alegría de la presencia de Dios en medio de su pueblo, con el acontecimiento de la resurrección de Jesús. Jesús vive, es el anuncio que ha trastocado la historia de la humanidad y por supuesto nuestra vida personal y eclesial. El hecho de la Resurrección nos comunica la liberación definitiva y profunda del pecado y de la muerte. Por consiguiente, es el comienzo de una nueva humanidad, una renovación total de la vida y nos invita a una nueva actitud ante los desafíos que afrontamos en el mundo. No es un mero cambio de nuestros comportamientos, sino, se trata de una verdadera renovación de nuestro ser, así transformados,  avanzamos con confianza y seguros de vencer el mal.

La fe en el Resucitado es cuestión vital, no es expresión superficial y de apariencia. Por eso, todos estamos llamados a profundizar este proceso de interrelación personal. La continuación del estilo de vida de Jesús en nuestros tiempos es una gracia. Sólo la experiencia espiritual del encuentro personal con Jesús, hace posible un testimonio creíble y transparente.

Misión con los jóvenes.

En su última Exhortación Apostólica, “Cristo Vive”, el Papa Francisco, hace un llamado urgente para acompañar y orientar la vida de los jóvenes de hoy. Para que sean protagonistas de su formación y su compromiso por un mundo más humano. Recordemos algunas expresiones: Jesús vive, está contigo. Por más que te alejes, allí está el Resucitado, llamándote y esperándote para volver a empezar. Cuando te sientas avejentado por la tristeza, los rencores, los miedos, las dudas o los fracasos, Él estará para devolverte la fuerza y la esperanza.

Jóvenes, no sean autos estacionados. Arriesguen aunque se equivoquen. No sobrevivan con el alma anestesiada ni miren el mundo como si fueran turistas. Echen fuera los miedos que los paralizan, para que no se conviertan en jóvenes momificados.  Entréguense a lo mejor de la vida. No se jubilen antes de tiempo.

No olviden su vocación: Servir al interior de la Iglesia, pero también, en la caridad de la familia, en la caridad social, en la caridad política. Es un compromiso concreto desde la fe para la construcción de una sociedad nueva, para evangelizar sus diversas instancias, para hacer crecer la paz, la convivencia, la justicia, los derechos humanos, la misericordia, y así extender el Reino de Dios en el mundo.

Sean luchadores por el bien común, servidores de los pobres, protagonistas de la revolución de la caridad y del servicio, capaces de resistir las patologías del individualismo consumista y superficial.

Estas son las orientaciones que deben guiarnos en el trabajo pastoral con los jóvenes para lograr jóvenes realmente comprometidos con su fe y con el mundo.

Ecología integral.

El cuidado de la Casa Común es uno de los desafíos para el hombre de hoy, en consecuencia no puede faltar en nuestro compromiso pastoral. Actualmente, desde la preocupación por la preservación de la Amazonía. En este contexto, es importante comprender que la degradación de la naturaleza y la explotación y exclusión de los pobres ocurren bajo la acción de una misma causa, necesitamos llevar a cabo un ejercicio único de protección de la vida y de la casa común, una tarea ecológica que abarque todas las dimensiones de la vida, una verdadera ecología integral, que reúna bajo un mismo esfuerzo la defensa de los pobres y la protección de la naturaleza amenazada.

La ecología integral se refiere al cuidado de la vida en toda la multiplicidad de sus formas. No consiste en la defensa de la naturaleza de modo restringido, sino en la protección de la vida en todas sus formas, en particular allí donde se encuentre amenazada. Se trata de proteger los espacios naturales, garantizar la vida de las especies, respetar los equilibrios naturales sin alterar los procesos sobre los que se sostienen, así como valorar su belleza y armonía y, por encima de todo, defender la vida del ser humano. En este sentido,  estamos llamados a promover y proteger la vida integral, por encima de los intereses económicos y políticos como en el Tipnis y Tariquía.

Elecciones una oportunidad.

Próximamente viviremos las elecciones. Un espacio democrático para que el pueblo haga conocer su voluntad. Por eso me permito compartir algunos criterios:

La política es un medio fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como servicio a la comunidad humana, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción.

La política honesta busca sin descanso el bien común, es una de las formas más altas del ejercicio de la caridad. En este sentido, el Estado sobre la base de los principios de subsidiariedad y solidaridad, y con gran esfuerzo de diálogo político y creación de consensos, desempeña su papel fundamental: buscar el desarrollo integral de todos.

Entonces,  emitir nuestro voto, es una oportunidad personal y libre para elegir ciudadanos que comprendan la política como  servicio, que sean capaces de respetar la institucionalidad, las leyes y la voluntad soberana del pueblo, con mentalidad abierta y propositiva, con espacios de autocrítica real y objetiva, capaces de generar una cultura del encuentro con  escucha y diálogo amplio y verdadero, respetuosos de la libertad, convencidos de promover y defender la vida en su integridad, más allá de cuestiones ideológicas, políticas, culturales y religiosas.

Ciudadanos dispuestos a generar políticas de Estado, como ser: Educación integral para lograr una verdadera industrialización y desarrollo humano, seguridad alimentaria y autonomías verdaderas. Además, inquebrantables para afrontar la corrupción institucionalizada y la propagación del narcotráfico;  la profundización de la desigualdad social y el enriquecimiento ilícito;  la politización de la justicia y el derecho; la administración transparente de los bienes del Estado. Erradicar la cultura de la violencia, especialmente con las personas más vulnerables, como son las mujeres y los niños.

Espero que este proceso hacia las elecciones sea un camino entre iguales, con respeto y consideración y que demos a todos las mismas oportunidades de hacer conocer sus propuestas.

Que nuestra Madre La Virgen María, interceda por el buen desarrollo de la Asamblea y la marcha de la Iglesia en Bolivia.

Gracias.

 

Mons. Ricardo Centellas Guzmán
Obispo de Potosí
Presidente
Conferencia Episcopal Boliviana

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