Mié. Sep 22nd, 2021

«Medio siglo trabajando por la fe» – Luis Ponce de León

La Conferencia Episcopal de Bolivia emitió el decreto de creación del Instituto Superior de Estudios Teológicos (ISET) con sede en la ciudad de Cochabamba, un lejano 10 de septiembre de 1969. Con esta acción, los obispos quisieron ampliar el servicio de formación al clero diocesano que el Seminario Nacional San José prestaba desde 1965. Esta decisión permitió ampliar el servicio a jóvenes de las comunidades religiosas con presencia en Bolivia, además de facilitar la consolidación de las vocaciones nacionales.

El decreto mencionado daba inicio a un instituto de reflexión y formación que sería guardián de la fe en Cristo. Reflexión y formación que deben darse en la permanente búsqueda de la Verdad y la Caridad como bien señala su lema institucional. 

¿Qué se esperaba con este Decreto? La construcción de una comunidad viva, dialógica, cercana a las personas y capaz de manifestar su vocación salvífica. El diálogo propiciado debía superar los límites de lo simplemente académico, y hacer posible la irradiación de la fe cristiana, aquí y en el mundo. El ISET debía consolidarse como un instrumento de formación y de crecimiento pastoral para Bolivia. El Decreto de Creación del ISET ha de considerarse como la “pequeña semilla de mostaza” de la parábola de Jesús que dio frutos y los dio en abundancia. Cincuenta años después: el ISET es como un “frondoso árbol de mostaza”

El año 1970 se conformó un equipo organizador del ISET con la participación de sacerdotes diocesanos y religiosos. Meritorios sacerdotes –desde el presbítero Luis Sagredo, fallecido tempranamente a pocos meses de asumir el puesto– dejaron su esfuerzo y sello personal en la Dirección. Todos ellos, incluidos profesores, estudiantes  y personal de servicio administrativo y académico, están y estarán en la justa memoria de Dios.

 Es así que, después de muchos años de trabajo arduo, el 26 de enero de 2012, el ISET fue elevado al rango de Facultad de Teología según Decreto emitido por la Congregación para la Educación Católica con sede en Roma. Como cerrando una etapa, este es otro hito importante de la vida institucional. Pero la historia no termina: la Facultad de Teología, después de más de 50 años, sigue cumpliendo su misión formadora con la mediación del Espíritu Santo y con la sana alegría de salir a anunciar el Evangelio.  Un sentimiento de gratitud se alberga en quienes tuvieron, y tienen hoy, la posibilidad de conocer el solícito servicio de esta Institución Católica.  

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