dom. Sep 22nd, 2019

Mensaje del Clero Diocesano al Pueblo de Dios, pastores que caminan con su pueblo

Al Concluir la XXXIII Asamblea Nacional de la Conferencia Boliviana del Clero Diocesano, que se realizó en la ciudad de Villa Montes, en el Vicariato de Camiri, se dio a conocer un mensaje al Pueblo de Dios.

En su contenido, los ministros han tomado temas concernientes a la realidad actual de la Iglesia y la sociedad; donde se destaca la unidad y el acompañamiento al Pueblo de Dios, El continuo camino tras el Vº Congreso Americano Misionero, La sociedad actual,  El cuidado de la Casa Común con visión en la Amazonía y la instauración de ambientes sanos y seguros en los espacios parroquiales, centrados en la protección a los niños.

A continuación el texto completo del Mensaje del Clero Diocesano de Bolivia:

MENSAJE AL PUEBLO DE DIOS

“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen…” (Jn 10, 14)

Los sacerdotes diocesanos, reunidos en la XXXIII Asamblea Nacional de la Conferencia Boliviana del Clero Diocesano (CBCD) en la Benemérita y Heroica Ciudad de Villa Montes, saludamos al pueblo de Dios que peregrina en Bolivia con afecto cercano, espíritu de servicio evangélico y en comunión con nuestros Obispos y con las palabras del Papa Francisco, Pueblo Santo Fiel de Dios, y queremos compartir nuestra experiencia de profunda comunión, oración y búsqueda en la misión caminando junto a los feligreses de distintas latitudes de Bolivia.

YO SOY EL BUEN PASTOR

La Iglesia en Bolivia experimenta siempre la presencia del Espíritu Santo, que ha impulsado el seguir a Jesús, “Buen Pastor”. Todos los años en que nos reunimos como sacerdotes bajo la guía de Dios es el kairós, por eso son de gracia y bendición. Sin duda, también de desafíos. En el contexto electoral que vive el país, el sacerdote impregnado de Jesús Buen Pastor, está llamado a ser signo de unidad e inspirar en el Pueblo de Dios la solidaridad y la búsqueda de cuidar los derechos fundamentales de la Democracia.

V Congreso Americano Misionero: acontecimiento eclesial que evoca unidad

El acontecimiento del V CAM, realizado en Santa Cruz de la Sierra, significó un gran impulso a nuestra vocación misionera. Vemos que este acontecimiento eclesial y bajo el influjo del Espíritu Santo es un don que sigue dando frutos, suscitando mayor compromiso profético, misionero y reconciliador en la tarea de vivir en nuestras Iglesias Locales y con la presencia de los sacerdotes y sus fieles el lema: “El evangelio es alegría. Nos toca a Uds. Pueblo de Dios y a nosotros sacerdotes seguir anunciando con gozo”. Que las conclusiones del V CAM sigan siendo una brújula para reconocer en nuestras comunidades a Jesús, Buen Pastor.

CONOZCO A MIS OVEJAS Y ELLAS ME CONOCEN A MÍ

Jesús, el Buen Pastor, es el autor de la vida que la ha entregado para que todos tengamos vida plena en Él. Existen muchas amenazas contra la vida, alertamos algunas:

Una economía al servicio del acumular

La economía del mercado está provocando la llamada desaceleración económica que vive América Latina y nuestro país, generando el desempleo, el retorno a la pobreza de grupos más vulnerables. Se requiere claridad y responsabilidad con la información que evite desconfianzas y toda actitud en contra de los menos favorecidos. Que los responsables de la economía diseñen ofertas que sean humanizadoras. Que respondan a la atención digna de los migrantes que nos interpelan en nuestra experiencia de fe. Que los gastos insulsos personales, familiares, comunitarios y sobre todo los gastos públicos se prioricen en los servicios básicos: salud, educación, trabajo digno y vivienda.

EL CUIDADO DE LA “CASA COMÚN”

Una problemática que atañe a todos los que somos parte de esta “Casa Común” es su situación de deterioro y los efectos que estamos experimentando. La Iglesia se prepara a celebrar el Sínodo convocado por el Papa Francisco en octubre de 2019 con el lema: “Amazonía: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”, haciendo una propuesta clara del cuidado de la casa común. La cuenca amazónica boliviana, está habitada por los pueblos originarios de tierras bajas que, ante el avance de la desforestación incontrolada, de la depredación y destrucción de su hábitat, claman por conservar su estilo de vida, sus costumbres, su cultura, su territorio. El deseo y la ambición están en el corazón del hombre, por eso estamos llamados a escuchar a Jesús y la voz suplicante de tantas comunidades que viven en la Amazonía siendo parte de ellas, para que las empresas y la complicidad de las autoridades escuchen este clamor.

El Papa Francisco en su Encíclica “Laudato Si” nos recuerda: “Dios nos ha unido tan estrechamente al mundo que nos rodea, que la desertificación del suelo es como una enfermedad para cada uno, y podemos lamentar la extinción de una especie como si fuera una mutilación.”(89) Que nos interpelan y desafían a no quedar indiferente y actuar desde la “conciencia de no estar desconectados de las demás criaturas, de formar con los demás seres del universo una preciosa comunión universal” (220).

EL BUEN PASTOR CUIDA DE LAS DÉBILES Y CURA A LAS ENFERMAS: Ambientes sanos y seguros en los espacios parroquiales

A los sacerdotes nos duele la situación de los abusos sexuales contra menores y personas vulnerables por parte de algunos hermanos nuestros. También reconocemos y llamamos que todas las familias y los espacios donde están los menores sean sanos y seguros para que nuestra niñez se desenvuelva sanamente y crezcan amados por Jesús que nos pide, “dejen que los niños vengan a mí” (Mt 19, 13).

Al Pueblo de Dios le decimos que los espacios como el patio, el auditorio, el templo parroquial o la capilla están en la línea de ambientes sanos y seguros, establecidos en un protocolo de prevención contra el abuso sexual. Así mismo, sabemos que no hay edad, color y lugar para esta atrocidad, pero que juntos podemos erradicar este mal del corazón del hombre.

Conclusión

Si nuestras comunidades, sacerdotes y Pueblo Santo Fiel de Dios, caminamos reconociendo a Jesús que es el Buen Pastor entonces podemos soñar que no habrá nada, – ni la política partidaria, ni los males de la economía disgregadora de las familias o la depredación del medio ambiente por ambición y tampoco el mal de los abusos – podrán separarnos de la Vida que el Señor nos ofrece en su Hijo Jesús, como Pablo dijo, “nada nos separará del Amor de Dios” (Cfr. Rm 8, 35). Que la Virgen María de los Remedios, que estos días de gracia nos acompañó en nuestra Asamblea, nos siga acompañando a sus hijos sacerdotes y a todos sus hijos e hijas diseminados a lo largo y ancho de esta Iglesia que peregrina en Bolivia.

 

Villa Montes, 4 de julio 2019

Sacerdotes Diocesanos en Bolivia

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