«Mirando a Cristo, crucificado por amor, defendamos la vida y al inocente» Mons. Oscar Aparicio

Durante la homilía, en la celebración de la Pasión del Señor, nuestro Arzobispo nos llamó a meditar sobre la entrega de Nuestro Señor Jesucristo en la cruz, para que contemplando el haber dado la vida por la salvación de todos seamos defensores de la vida y de los inocentes, más aún este difícil tiempo.

Monseñor comenzó destacando la pasión narrada en el Evangelio de Juan, que difiere en algunos aspectos de los toros evangelistas, pero que la raíz y el fondo es el mismo, por ello es un testimonio real verdadero e histórico de la pasión muerte y sepultura de Jesús de Nazaret. Con ello expresó que destacará algunos aspectos.

Destacó la escena de la condena del Señor, un plan que ya se habría trabajado, hasta el hecho que se libere a un malhechor en lugar de Jesús, pese a que Pilato quería desligarse de la responsabilidad. “Vemos en realidad que ya no se trataría de un hombre, en su aspecto y su figura, lo que decía la primera lectura” “Pilato dice, aquí está el hombre”.

Con ello, nuestro Pastor remarcó que el ser humano es nada, aún frente al poder, a la tecnología, los avances. Y destaca la situación que estamos viviendo en nuestra fragilidad “Un virus tan invisible nos ha dado tanta crisis… La gran crisis nos ha puesto en una situación de pisar la verdadera tierra, del polvo nacemos y al polvo volveremos”.

Continuó mostrando otro aspecto de la narración, con la pregunta de Pilato, sobre el reinado de Jesús. “Aquí viene la gran propuesta. Aquel rey, Jesús de Nazaret, el que no tiene apariencia de hombre, sale victorioso y nos lleva también a nosotros. Vean también que aparece un anuncio de vida enorme”. Remarca, con ello, la importancia de aquella cruz, por la que hemos sido salvados, junto con el sepulcro que es un anuncio de vida y salvación.

Además, nuestro Arzobispo, llamó a que, pese a la fragilidad, las enfermedades y muertes, pese a la gran crisis por la pandemia, que ha desnudado nuestros egoísmos, divisiones, o habernos hechos preguntar por qué existe el sufrimiento y la muerte, la muerte del inocente, podamos dejar nuestra confianza en el Señor para que Él nos ayude a entrar en estos misterios y con ello nos ayude a defender la vida “Mirando al crucificado que muere en la cruz por amor, podamos tener actitudes que puedan ayudar a descubrir la vida, a defender la vida en todos los sentidos que sea necesario”.

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