Sáb. Jul 13th, 2024

Mons. Juan Gómez: “Ser catequista tienen una gran responsabilidad, no se cansen, no tengan miedo, hagan eco del Reino de Dios”

Alrededor de 150 jóvenes pertenecientes a las Vicarias del Valle Bajo, Sacaba, Chapare, Valle Alto de la Arquidiócesis de Cochabamba y miembros de la Diócesis de El Alto y Potosí (Llallagua) fueron parte de los cursos de formación permanente de Catequesis que brinda CADECA.

Los jóvenes llegaron hasta los ambientes de la Casa del Catequista, CADECA en el municipio de Quillacollo, en la misma recibieron los cursos de formación, vivieron momentos de meditación, oración, confraternización, y así inspirados retornar a las diferentes comunidades parroquiales para cumplir esta gran misión de formación catequética.  

En la eucaristía de clausura del encuentro de formación Mons. Juan Gómez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Cochabamba, recordó a los jóvenes que, deben vivir este llamado al servicio de Dios a través de la formación catequética permanente.

Pidió a los jóvenes no distraerse con las cosas del mundo y trabajar por permanecer en el llamado que Dios les hace, no importan donde estén, no teman “recuerden que nada es imposible para Dios”, les dijo.

Hizo un llamado a estar con el Señor, los jóvenes deben estar en formación contaste, deben prepararse y no solo con los talleres, sino permanecer en oración, meditación y lectura permanente de la Sagrada Escritura, que las lecturas se hagan eco en sus vidas para así cumplir con la misión en cada una de las parroquias.

En la viña del Señor nadie esta por demás, sepan asumir su ¡ser Catequista, fortalezcan su fe, acompañados siempre por Nuestro Señor! Mons. Juan Gómez, obispo, Aux. de Cochabamba.

¿Qué implica ser catequista?

“El Catequista es al mismo tiempo testigo de la fe, maestro y mistagogo, acompañante y pedagogo que enseña en nombre de la Iglesia. Una identidad que sólo puede desarrollarse con coherencia y responsabilidad mediante la oración, el estudio y la participación directa en la vida de la comunidad” (cf. Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, Directorio para la Catequesis, 113).

Desde los primeros siglos del cristianismo han existido innumerables hombres y mujeres que obedientes al Espíritu Santo han contribuido en la formación de la fe. Por medio de la catequesis se sigue un proceso gradual, progresivo, sistemático, organizado, permanente, y continuo en la fe que da solidez y fuerza a cuantos ya han recibido el bautismo.

Son muchos los laicos y laicas que en virtud de su propio bautismo están participando directamente en la difusión del Evangelio a través de la enseñanza catequística.