Mons. Oscar «Confiados en la luz de su nacimiento, reciban la paz, la unidad y lazos de reconciliación en este nuevo año»

Monseñor Oscar Aparicio, a propósito de celebrar el Nacimiento del Niño Dios, y el inicio un nuevo año, envía su mensaje a los fieles y personas de buena voluntan en la Arquidiócesis de Cochabamba.

Mensaje de Navidad 2019

“…Y la Gloria del Señor los envolvió con su luz” Lc. 2, 9b

Muy queridas hermanas y hermanos

Al prepararnos a celebrar el nacimiento de Nuestro Salvador, el mundo se llena de gozo, pues con su llegada vino la luz para todos los pueblos que vivían en tinieblas.

En el adviento hemos iniciado un camino de preparación para la Navidad, un itinerario que va unido a la realidad que hemos vivido, como bolivianos y cochabambinos, en el último tiempo. Realidad llena de dolor y división, donde primó la intolerancia y la mentira, pues nos quisieron hacer creer que existen dos tipos de bolivianos, siendo que cada uno somos hijos de un Único Padre, quien nos ama profundamente, lo que quiere decir que somos hermanos.

Guiados por la enseñanza del Maestro, nos dirigimos a Dios con las Palabras que diariamente se recitan en la Eucaristía: “Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: «La paz les dejo, mi paz les doy», no tengas en cuenta nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia, y, conforme a tu palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén”. Oración que fue un diálogo constante para que vuelva la tan ansiada paz a nuestra tierra.

Junto a ello propusimos trabajar cuatro actitudes durante los domingos del adviento, y que también puedan servir para todo este próximo año: “QUE NUESTRA ORACIÓN SEA: VIGILANTE, DIALOGANTE, INSISTENTE Y CONFIADA”, “JESUCRISTO VIENE: SEÑOR CONCEDENOS LA PAZ”, “SOMOS HIJOS DE UN SOLO PADRE, LLAMADOS A LA RECONCILIACIÓN”, “SEÑOR, CONFIADOS EN TU PALABRA SOMOS SIGNO DE UNIDAD”.

En estos primeros pasos, que vivimos, de paz y concordia, estamos llamados, en esta navidad a ser personas de cambio, que puedan transformar su familia, su vecindario, y con ello renovar nuestra Patria, hacia el bien común que todos anhelamos. Que queden atrás los resentimientos, las divisiones y la intolerancia, así podamos ver con los ojos de Dios a nuestros hermanos.

Confiados en la luz de su nacimiento, reciban la paz, la unidad y lazos de reconciliación en este nuevo año.

Al mismo tiempo los invito a que juntos participemos, como familia Arquidiocesana, en sus parroquias, de la gran Celebración Eucarística este próximo 29 de diciembre; donde a imagen de Jesús José y María nos uniremos para mostrar que el amor venció y sobre nosotros ha brillado una gran luz.

 

Mons. Oscar Aparicio
ARZOBISPO DE COCHABAMBA

 

 

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