«No entremos en pasividad. Crees en el resucitado, anúncialo; es nuestra misión» Mons. Oscar

Domingo III del Tiempo Pascual, Jornada de la Infancia y Adolescencia Misionera, nuestro Arzobispo, durante su homilía destacó la fortaleza y ánimo que nos da el resucitado, para que cada uno en nuestro ser discípulo misionero lo anuncie, pese a los desánimos. Destacó además el mensaje de nuestros pastores tras la CVIII Asamblea de la Conferencia Episcopal.

Inició la reflexión con las últimas palabras del Señor, de anunciar a todas las naciones la conversión de los pecados, como testigos del resucitado. “Hoy de manera particular se refiere a los niños y adolescentes, en esta jornada de la infancia misionera. También ellos están llamados a ser testigos de la resurrección y anunciarla a todo el mundo. Si son ellos, ya llamados y convocados, discípulos y misioneros del Señor, evidentemente también nosotros. Alguno ya puede decir, pero si yo soy abuelito soy abuelita, no tengo este ímpetu de los niños, de los jóvenes. En realidad, la convocación de ser Discípulos Misioneros del Señor es absolutamente para todos. Pero vaya nuestro saludo a todos estos niños y jóvenes que anuncian el Evangelio y propagan por todo el mundo”

Destacando la escena del Evangelio, nuestro Pastor, subraya que, si bien los Discípulos han hecho un camino de fe y escuchado lo que decían los demás, es el caso de los Discípulos de Emaús, quedan atónitos y llenos de temor. Tiene que ser el mismo Señor, expresa, quien tiene que sacarlos de los miedos, perplejidad, e interrogantes; los anima otra vez a confiar. “Tenemos momentos importantes del anuncio, creemos, profesamos la fe, somos testigos de aquello, pero también a veces, en el caminar de la vida, o nos vamos decepcionando o nos vamos enfrentando a las dificultades o vamos entrando en una rutina, y al fina empezamos a perder esta dimensión tan profunda que hemos podido vivir. Hoy el Señor nos vuelve a animar: No teman, la paz esté con ustedes”.

Monseñor invita a reconocer, en el gesto de Jesús de pedir comida, que aquel que estuvo con nosotros, muerto y sepultado es el mismo que resucitado nos dice la Paz, para tener la confianza y creer. Expresó que es una premisa de la Palabra de volver al Señor, en un cambio de conducta, de anuncio, haciéndolo presente en nuestras vidas.

En esta certeza de la compañía del Señor también invitó a tener confianza en nuestros Pastores, nuestros Obispos, junto al mensaje de la CVIII Asamblea, donde nuestro Obispo añade al título, Somos Bolivianos – Somos Hermanos – Somos hijos e hijas de un único Padre, con ello dio lectura al mensaje, no sin antes destacar que nuestros Obispos, al estar en todo el territorio Boliviano son testigos y dan a conocer el dolor del pueblo y la realidad de este.

Mensaje de los Obispos de Bolivia

«Que esta paz, que el Señor nos ofrece, se convierta también en reconciliación entre todos los que habitamos esta nación».

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