dom. Jul 21st, 2019

«No tengan Miedo» Mons. Oscar Aparicio, en el Día Internacional de las Familias

Este 15 de mayo, se celebra el Día Internacional de las familias, es con este motivo que Mons. Oscar Aparicio envía una carta a todas familias de la Arquidiócesis, invitando a no tener miedo, defender la familia, y los valores de esta, junto al cuidado de los abuelos. 

CARTA POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LAS FAMILIAS

NO TENGAN MIEDO

Queridas familias

Es una alegría poder llegar nuevamente a ustedes, con esta carta, por el día internacional de la familia, que recordamos cada 15 de mayo.

Aún estamos celebrando el gozo de la Pascua, Cristo Resucitado que es el motivo de nuestra fe y que nos regala la vida eterna. Él mismo, tras vencer las ataduras de la muerte nos invita, a través de su ángel: NO TENGAN MIEDO. Estas palabras que también dijo a sus discípulos, cuando ellos se encontraban en la barca ¡ÁNIMO! SOY YO, NO TEMAN.

Son estas palabras las que deben resonar en nuestro interior y en nuestros hogares. En una realidad actual que, día a día, quiere destruir esta bella célula de la sociedad; estamos llamados a cuidarla y defenderla.

También es una llamada a no tener miedo de volver a los valores, bellos pilares de la familia, recordando al Papa Francisco: “Hay tres palabras mágicas: Permiso, para no ser invasivo en la vida del cónyuge. Gracias, agradecer lo que el otro hizo por mí, la belleza del decir gracias. Y la otra, perdón, que a veces es más difícil, pero es necesario decirla”. (Audiencia General en la Plaza San Pedro, el miércoles 2 de abril). También nos dice “Una bue­na fa­mi­lia, tam­bién trans­mi­te va­lo­res ci­vi­les, edu­ca a sen­tir­se par­te del cuer­po so­cial, a com­por­tar­se como ciu­da­da­nos lea­les y ho­nes­tos. Una na­ción no pue­de man­te­ner­se de pie si las fa­mi­lias no cum­plen esta ta­rea. La pri­me­ra edu­ca­ción cí­vi­ca se re­ci­be en la fa­mi­lia”. (Discurso del Papa 25 de mayo de 2019)

Es por ello, queridos hermanos y hermanas, estamos llamados a reconstruir, con valor, esta sociedad. Solamente de la mano de Dios podremos tener un hogar sólido y unido, y con ello una humanidad donde exista el respeto, donde todos sean considerados como iguales y donde se reconozca el valor de cada uno. En otras palabras haremos vida el Evangelio, pues Cristo nos enseña a que las personas, todas, tenemos dignidad.

Ningún hogar está libre de problemas, ni de peleas. Esto nos ayuda a encontrar nuestros contrastes y buscar acuerdos, a conocernos más y reconociéndonos diferentes amarnos tal y como somos.

En este año, que en la Arquidiócesis, estamos viviendo el ser Iglesia en Comunión, los animo para que podamos vivir esta actitud entre los miembros sus familias, entre esposos, entre padres e hijos, entre hermanos, y particularmente ponernos en comunión con quienes son la memoria y la enseñanza “La memoria de nuestros antepasados nos lleva a imitar su fe. Es verdad que la vejez, a veces, es un poco mala, por las enfermedades que comporta y todo eso, pero la sabiduría que tienen nuestros abuelos es la herencia que debemos recibir. Un pueblo que no protege a los abuelos, un pueblo que no respeta a los abuelos, no tiene futuro, porque no tiene memoria, ha perdido la memoria”. (Francisco, martes, 19 de noviembre de 2013 Homilía en Santa Marta)

Que la Familia de Nazaret: Jesucristo el Señor; María, Nuestra Madre, ejemplo de Mujer y Mamá; San José su santo esposo, nos acompañen y ayuden a vivir en armonía, comunicación, respeto y paz.

 

Cochabamba 15 de mayo de 2019

Mons. Oscar Aparicio
ARZOBISPO DE COCHABAMBA

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