“Quiero ser un portador de esperanza, de amor y de mucha cercanía, para este pueblo de Cochabamba” Mons. Iván Vargas

Mons. Iván Vargas, recientemente nombrado Obispo Auxiliar de Cochabamba, expresa sus sentimientos al recibir esta misión como Pastor en nuestra arquidiócesis. Al mismo tiempo, señala, el deseo de seguir siendo portador de esperanza amor y cercanía, característica de su ministerio sacerdotal.

Bueno, en primer lugar, me siento muy bendecido y favorecido por Dios, porque en estos 24 años de sacerdote, en ningún momento me he sentido abandonado por Él, sino que más al contrario, he sentido siempre esta presencia misericordiosa de Él. Sabemos que la vida del sacerdote implica siempre vivir momentos de frías noches de oscuridad, implica siempre vivir momentos muy difíciles. Pero, sin embargo, todo esto me ayudó a no perder la esperanza, sino más bien a avivar más mi esperanza en Dios, avivar más mi confianza en Él. En ningún momento, a pesar de las dificultades que he vivido, me he sentido abandonado por él.

Por eso digo con todo cariño, con todo amor y toda gratitud a Dios me ha bendecido y me ha favorecido en mi ministerio sacerdotal. 24 años de sacerdote, peregrinando siempre por el santuario de Urcupiña, la parroquia de Tiquipaya, el Seminario Nacional San José. Son parroquias y lugares donde he trabajado, que me han marcado mucho en mi ministerio sacerdotal.

Evidentemente debo reconocer que esta noticia que recibí del Papa, esta designación que el Papa me nombró obispo titular de Bladia y obispo auxiliar de Cochabamba, realmente me provocó mucha emoción.

Hubo mucha, voy a decir así, muchas emociones encontradas en mi vida, donde realmente me siento más favorecido por él. Bueno, yo simplemente quiero decirle Gracias, Dios mío, por este don de la vida que me has dado, por estas responsabilidades que me das ahora, estos servicios y decirle a este Dios de la vida que con fidelidad lograré salir adelante con oración también podré llevar adelante esta gran obra que el Señor está haciendo a mí

Y decir, al pueblo de Dios: Un obispo está para estar cerca de su pueblo como un pastor. Yo quisiera ser para este pueblo de Cochabamba, un portador de esperanza, un portador de amor, un portador también de mucha cercanía. Siempre me he caracterizado por esto, debo re conocer la cercanía con el pueblo, la cercanía siempre con la gente, el estar siempre en contacto con ellos.

Que el Dios de la vida me de salud en el alma, salud en el cuerpo para servir siempre con fidelidad a este pueblo que Dios me ha encomendado.

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