«Reconociendo al prójimo, reconoceremos a Cristo como nuestro Rey» Mons. Oscar Aparicio

La Solemnidad de Cristo Rey nos recuerda que Jesús vino a instaurar en el mundo su reinado, pero no al estilo de los hombres, sino de paz, justicia, igualdad y amor, donde encontremos a Cristo en el prójimo. Fueron las palabras de Monseñor Oscar en su homilía dominical, convocando a hacer presente este reino en medio de nuestra sociedad.

La liturgia nos muestra el camino que seguimos desde el inicio del año litúrgico “Cuando gritábamos ¡Ven Señor Jesús y hoy lo proclamamos ¡Él es el Rey del universo!”, dijo nuestro Arzobispo, que comenzó destacando la importancia de las lecturas que domingo a domingo nos preparan para la llegada de Nuestro Señor, “Es todo un camino el que hemos ido haciendo y en realidad la liturgia nos ha ido ayudando también para estar atentos a algunos aspectos domingo a domingo”; con Nuestro Señor presente en nuestro vivir cotidiano.

Monseñor resaltó “Nos han ido desvelando los grandes misterios, nos ha ayudado a discernir nuestra realidad, nuestra vida a iluminado nuestro camino para que hoy proclamemos algo fundamental: Que esté que debía venir, que ha acontecido en este mundo, que se ha hecho historia, que a nacido, que es el Dios con nosotros. Es aquel que camina en nuestro peregrinar y se constituye en Rey del universo”.

La primera lectura nos hace presente la figura del buen pastor que cuida a sus ovejas con amor y con gran solicitud. “Dios es el buen pastor, Dios es el que ama a su rebaño, Dios cuidad a su rebaño, Dios conduce a su rebaño, Dios conoce a sus ovejas y sus ovejas le conocen a Él”.  Es decir, nosotros como hijos de Dios estamos llenos de su amor, estamos en su corazón, Él nos conoce y nos cuida.

Recordando las manifestaciones político sociales del año pasado y las crisis (pandemia, soledad, miedo, muerte, etc.) por las que hemos pasado este nuevo nos dice “El Señor cuida de tus pasos, el Señor es el buen pastor.

Recordando las palabras de Pablo: “Dios ha querido hacerse presente en este mundo para algo mucho más de solo cuidarnos, de solo guiar nuestros pasos, para algo mucho más de ser solo un buen pastor. Para sacarnos de nuestras miserias, para conducirnos a la salvación”, es así que, destacó “Si por un hombre a entrado el pecado al mundo, por un hombre se salva la humanidad”.

Afirmando la salvación que nos ofrece Dios, perdonando nuestros pecados, dándonos su amor misericordioso e incondicional, y considerando el mensaje de Pablo dijo, “Hermanos míos, esto estamos reconociendo, que Cristo reina y a nosotros nos invita ser parte también de este reinado. No solo del pueblo de Dios si no ser herederos de la salvación y coherederos del amor y de la misericordia de Dios, a caminar como un pueblo de Dios que es amado y también que debe proclamar al mundo entero qué es lo que nos da sentido”.

Nuestro Pastor refirió que la construcción del Reino de Dios es cotidianamente con nuestras acciones, en la espera de Jesucristo presente en este mundo y sobre todo en el amor y el servicio al prójimo.  

Finalmente, Mons. Aparicio expresó: “Que el señor por tanto nos ayude a todos. Que concluyamos de buena manera este año litúrgico que hemos comenzado el año pasado porque el próximo lo comenzaremos el próximo domingo este nuevo camino. Quiero desearles lo mejor hermanos que este año haya podido ser lleno de la bendición de Dios, que este año haya podido traer también toda esta fortaleza departe de Él, que hayamos construido de verdad el Reino de Dios en medio de nuestra realidad”.  

Asimismo, recordando la jornada nacional del laico, el fiel cristiano, deseo a cada uno de los partícipes de la Eucaristía que el Señor los llene de bendiciones a cada uno.

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