Sáb. Oct 24th, 2020

«Reflexionemos nuestra relación y respuesta con Dios, los hermanos y con nosotros» Mons. Oscar

Último domingo de septiembre, Jornada nacional de la Biblia, fueron importantes intenciones en la Eucaristía Dominical, el Inicio de la Semana de la Creación, la Hermandad con las diócesis de Tréveris y Hildesheim. Junto a ello nuestro pastor nos llama a reflexionar sobe nuestra relación y respuesta que damos a Dios, a los hermanos y a nosotros mismos.

Mons. Aparicio inició recordando la jornada de la Biblia, centrándose en la Palabra como guía en nuestras vidas, nuestro llamado a la reflexión y la ayuda en la construcción del Reino de Dios continuamente con nuestras acciones. Asimismo, se hace mención de la semana de la creación, haciendo énfasis de la relación del ser humano con el mundo y su exterior. Nuestro pastor mencionó: “Necesitamos de una relación de respeto profundo, cuidado profundo. Por tanto, necesitamos una relación madura. Que esta semana de la creación, entonces nos ayude entrar en esta relación muy particular. Evidentemente hay una relación también bastante intimida con nosotros, entre nosotros o más que entre nosotros digamos una relación al interior.”

Al mencionar la relación interior hace alusión a la relación de notros con Dios, dentro las Lecturas , Dios nos ayuda en esta relación como bien decía nos ilumina y nos llama a la unión en relación a nuestros hermanos. “Una buena relación ayuda vivir en serenidad y paz. Una reconciliación con notros o entre nosotros es fundamental. En las relaciones o en los pensamientos incluso en la construcción de las sociedades es fundamental esta relación de buen espíritu”.

Nuestras relaciones (interpersonales) con el prójimo, nuestro hermano y con Nuestro Señor son el reflejo de nuestros actos, nuestros pensamientos, nuestro trato son responsabilidad nuestra, de cada uno. Pues, cada uno somos responsables de acrecentar nuestras relaciones para con nosotros mismos. Las escrituras nos remarcan la unidad, la comunión en el respeto de cada individuo, cada ser humano.  Mons. Aparicio resalta: “Que cada uno no busque su propio interés sino también el de los demás”. 

En el Evangelio se nos hace presente esta petición de ser y formar Comunidad que nos presenta el Señor en este día domingo. Pues, muestra la relación entre un padre y un hijo (patrón y obrero), que se hacen presentes frecuentemente en nuestra sociedad. La respuesta “Sí” para agradar, pero internamente es un No rotundo, y “No” cuando hacemos presente nuestro sentir, pero hacemos lo corrector después, son las actitudes presentadas en el Evangelio. Donde Jesús nos señala la segunda como correcta, en la cual, nos resalta la capacidad de conversión para poner las cosas en su justo lugar.

La gran enseñanza de Nuestro Señor ante la ventaja de los pecadores, nuestro pastor nos la hace presente “Porque siendo en evidencia, pecadores, alejados, tiene la posibilidad de convertirse cambiando de vida, retornar a una buena relación con el Padre y trabajar en la viña. Uno, en cambio, que se considera bueno, que se considera que no ha pecado nunca. Uno que se cree con derechos, ni siquiera es consciente de que es pecador y no hay de qué arrepentirse y de qué convertirse. Prácticamente, se queda en su sitio muy cómodo, pero se quede en el pecado, y no se deja salvar”.

Hoy estamos llamados nuevamente a la conversión y vivir en la verdad.  Nuestro pastor nos invita a reflexionar, a dejarnos amar por Dios, a poner nuestra confianza en Él. De modo que, en su conclusión nos dice: “Muchas veces les digo hermanos déjense amar, déjense amar por Dios, déjense perdonar, dejen que el Señor nos pueda llamar a la conversión. Que nuestras relaciones, por tanto, nos ayuden entonces a caminar en este espíritu. Y creo repito no está mal reflexionar sobre nuestras propias relaciones con notros mismos, con los hermanos, con Dios y también con la creación”.

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