«Seamos capaces de administrar nuestros dones y tender la mano al necesitado» Mons. Oscar Aparicio

Último domingo del tiempo ordinario, anterior a la fiesta de Cristo Rey. Las lecturas destacaban la buena administración de la vida, de nuestros dones y capacidades. Todo ello unido a la Jornada Mundial de los pobres. Son estos aspectos tomados por Monseñor Oscar durante su homilía dominical.

Nuestro Arzobispo destaca cómo la primera lectura destaca la figura de la mujer, de la esposa, de la buena administradora, respuesta a la fidelidad de cada uno. “Nuestra Iglesia en Cochabamba tiene esta figura femenina pues tenemos mayor presencia de mujeres”. “Por eso quisiera dar gracias a Dios por la fidelidad de los fieles”.

Remarcó que todos estamos llamados a esta fidelidad para hacer presente el Reino de Dios, la misión de Jesús nos ha dejado. Además, remarcó que este mes se nos recuerda nuestro camino de santidad, en vigilancia no siendo necios ni holgazanes. “Es tiempo de trabajo des despertar, de responder generosamente al llamado de Dios. No podemos holgazanear”.

Destacó el ser una jornada dedicada a los pobres, para que respondiendo al amor de Dios, respondamos a la solidaridad, en el amor a quien más lo necesita. Monseñor destacó que la propuesta de esta jornada, por parte del Papa Francisco, menciona a la Virgen María, aquella que supo preocuparse por los necesitados además de ser la mejor administradora de los dones y cualidades que el Señor le ha regalado. “Yo espero que nuestra Iglesia de Cochabamba, en sus fieles, seamos aquellos que tienden la mano, con solidaridad y atienden a aquellos más necesitados, los pobres”.

Refirió que cuando hablamos de un mundo, hablamos muchas veces de nadie, pero cuando hablamos de los pobres hablemos del os que están aquí, de los que están en casa. probablemente, expresa, seas nuestros ancianos nuestros enfermos.

Monseñor señaló que esta pandemia hizo aflorar las crisis y pobreza en las familias en aquellos que quedaron sin trabajo. Recordó a aquellas manos extendidas durante este tiempo nuestro Monseñor dice: “Encontramos en los médicos, las enfermeras, en los servidores. Hemos rezado tanto por aquellos que nos sirven en lo mínimo los que limpian la ciudad. hemos estado o pedido también por militares, policía, servidores que están atentos a enfrentar esta pandemia y este coronavirus. Son manos que se extienden, pero también son necesitados, pobres, es Cristo pobre entre los pobres”.

Para concluir nuestro pastor pide: “Que el Señor por tanto nos ayude a todos, que seamos administradores fieles de estos dones que el Señor nos regala y que seamos capaces de decir, Señor, hemos recibido cinco y te entregamos otros cinco. No enterremos aquellos dones que nos ha regalado y que escuchemos al Señor servidor fiel y honrado vas a gozar del Reino de Dios”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: