Siervas del Espíritu Santo, 35 años de presencia misionera en Bolivia

El 15 de enero de 2021, la Comunidad de las Hermanas Siervas del Espíritu Santo (Ssps), celebraron 35 años de presencia misionera en Bolivia. El festejo fue en el marco de la fiesta de su Padre fundador, San Arnoldo Janssen.

“Nuestra actitud, de todas, ha sido una actitud de GRACIAS…, por todo lo que uno ha podido vivir y compartir con tantas personas” (hna. María Julia Laiker).  La religiosa es una de las tres hermanas que dieron inicio a la fundación de las Siervas del Espíritu Santo en Bolivia. Laiker dio a conocer que la celebración de los 35 años fue con una Eucaristía de Acción de Gracias y la renovación de votos por parte de dos hermanas. “Todas mis hermanas estamos animadas de seguir dando lo mejor “, alega haciendo el recuento de la historia de la Congregación en el país.

En el año 1986, las hermanas Siervas del Espíritu Santo de la Provincia Cristo Rey de Argentina Norte, deciden iniciar una misión en nuevas tierras, Bolivia. El objetivo fue la ciudad de La Paz. Por ello una primera pre-misión fue la visita de la Madre Provincial, Hermana Ambrosildis Gotterbarm y una religiosa del Consejo Provincial. Tras problemas en el viaje, pernoctan en Oruro. Allí, las hermanas de la Congregación Jesús María, recomendaron a la delegación iniciar esta misión en Cochabamba.

En el país ya se contaba con la presencia de la familia Arnoldina, los Padres de la Sociedad del Verbo Divino en la ciudad de Cochabamba: P. Rodolfo Rodríguez Reza y el hno. Humberto Jacobs. Ellos también insistieron en que esta ciudad valluna era la más recomendable.

Tras la aprobación del Centro de Misión por parte de la Madre General, Hna. Anemarie Reisch, el 14 de enero 1986 llegan a Bolivia las primeras tres hermanas que dieron inicio a esta travesía misionera:  Miguel Ángela Albornoz, Yolanda Dieser y María Julia Laiker (hna. María Josefa).

“Muy rápidamente, nuestra presencia se fue extendiéndose a otros lugares más”, cuenta la hna. María Julia Laiker a propósito de la apertura de otros centros misioneros en otros departamentos.

Centros misioneros en el país

El 20 de mayo de 1987 se funda la segunda comunidad, ahora en el Altiplano de La Paz, en la localidad de Batallas, camino a Copacabana. Comunidad Misionera Nuestra Señora de Copacabana.

El 12 de marzo de 1989, en el año centenario de la fundación de la Congregación SSpS, se fundó la tercera comunidad, también en el Altiplano paceño, en la localidad de Laja, camino a Desaguadero, bajo la denominación de Comunidad Misionera Madre Josefa Stenmanns.

El 19 de Marzo de 1990, a pedido de las Hnas. de la Caridad, aceptan la misión en los Yungas de La Paz. Su nombre es Comunidad María de Nazaret en Coripata.

El 3 de diciembre de 1997 se funda en la localidad de Callapa, también en La Paz, “en un vallecito muy agradable y cercano al centro de la ciudad”, la Casa Central de la Región de las Misioneras Siervas del Espíritu Santo en Bolivia. Y lo fue durante 14 años hasta que, en 2011, por el deslizamiento que se produjo el 27 de febrero de ese año, se cerró. “Así volvió a elegirse nuevamente la casa de Cochabamba como sede de la Región”.

El 29 de enero de 2002, por pedido de Monseñor Ángel Gelmi, quien en ese momento atendía la zona montañosa de Tapacarí, Cochabamba, inician presencia en esta localidad con el nombre de la Comunidad Misionera Padre José Freinademetz.

El 20 de octubre de 2009, por pedido de Monseñor Tito Solari, se funda la Comunidad Misionera Emaús. Situada hacia el sur de la ciudad de Cochabamba, en el Barrio 20 de Octubre, a unos 20 km de la ciudad.

El 3 de septiembre de 2011 dan apertura a la Comunidad de la Santísima Trinidad cerca de la Cárcel más grande y poblada del país, Palmasola, en Santa Cruz.

El 26 de diciembre de 2013 se hacen cargo del Internado de la localidad de Titagallo, en la Provincia de Tapacarí, con el nombre de Comunidad Misionera Beata Madre María Stollenwerk.

El 15 de enero 2020, a pedido de Monseñor Cristóbal Bialasik, se apertura la casa Arnoldo Janssen en el departamento de Oruro, con el nombre de Comunidad Arnoldo Janssen.

El trabajo de las primeras misioneras consistía en atender las necesidades de salud, educación, capacitación técnica a migrantes y personas privadas de libertad, sin dejar de lado la labor pastoral de la animación misionera con la catequesis, acompañamiento a las familias, la infancia y los grupos misioneros.

Fuente/// Infodecom.net

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